TITLE

DESCRIPTION

Investigan las causas de la pérdida infantil auditiva

Un reciente estudio publicado en el mes de enero de 2011 en “The Laryngoscope” concluye que el 50% de los casos de pérdida de audición congénita en niños se produce por factores genéticos. La pérdida de audición hereditaria no significa necesariamente que uno o ambos padres sean también discapacitados auditivos. Los datos indican que cerca del 90% de los niños con pérdida de audición congénita nacen de padres oyentes que han trasmitido esta condición por ser portadores del gen recesivo.

Las enfermedades prenatales explican el 25% de todos los casos de pérdida de audición congénita. Tras el nacimiento, traumas en la cabeza o infecciones durante la infancia, como la meningitis, sarampión o varicela, pueden producir una pérdida de audición permanente. Ciertos medicamentos antibióticos también pueden causar problemas auditivos al niño. Por otro lado, los niños que nacen prematuramente tienen un mayor riesgo de convertirse en discapacitados auditivos. Las infecciones de oído como la otitis media pueden causar una pérdida de audición temporal o desembocar en una discapacidad auditiva permanente si no se trata.

En el 25% de los casos restantes se desconoce la causa de la pérdida de audición congénita. Este interés en estudiar las causas de la pérdida auditiva infantil ha crecido recientemente debido a las progresivas posibilidades diagnósticas.

La pérdida de audición en niños puede ser difícil de detectar. En la mayoría de los casos son los padres los primeros en sospechar que existe una pérdida de audición, en un 15% de los casos son otros servicios sanitarios los primeros en sospecharlo, y en aproximadamente un 10% los pediatras.

La detección precoz, además de prestar atención a las respuestas del niño y su comportamiento general, es por tanto primordial para empezar el tratamiento lo antes posible.

Archivo