Juguetes Ruidosos: un peligro silencioso.

¡La Navidad! Época de juegos, diversión y galletas. Los peques saben lo que les espera próximamente debajo del árbol y se encuentran ansiosos por abrir ya los regalos. Muchos ya han escrito la carta a los reyes magos, donde aparecen sus deseos para estas navidades.

Y aunque los juguetes con luces, sonido y movimiento llaman mucho la atención a los más peques de la casa, hay que tener especial cuidado con ellos. Muchos de estos juguetes pueden causar lesiones irreversibles en la audición de los niños, sobre todo, cuando superan los 80 decibelios.

Como padres, nuestro deber es prestar la misma atención que le hacemos a los juguetes con piezas pequeñas, a los juguetes con sonido y música.

Y es que nos hemos acostumbrado tanto al ruido, que no nos damos cuenta de que estamos perjudicando cada día más nuestros oídos y la de nuestros peques, pues la pérdida de audición por ruido es acumulativa.

Nuestros peques están más expuestos a este tipo de peligros de lo que pensamos. Por ejemplo, algunas pistolas y armas de juguete que funcionan con pilas pueden (jugando de forma normal) crear un ruido de entre 110 y 135 dB, el mismo nivel creado por un camión pesado o el producido en un concierto de rock. El ruido, menor aunque constante, de cajas de música y robots (85-95 dB) también puede ser perjudicial. Y estos son algunos ejemplos de lo que nos podemos encontrar en cualquier casa con niños.
A todo esto se añade que, debido a los cortos brazos de los niños, el juguete ruidoso es potencialmente más peligroso, ya que el niño lo sostiene más cerca del oído. Además, la forma de jugar con los juguetes de los niños no suele cumplir las recomendaciones de uso propuestas normalmente por la industria.

Por lo tanto, nuestras recomendaciones para estas navidades son:
– Revisar las características técnicas de los juguetes antes de comprarlos.
– Acordarse de elegir aquellos juguetes que sean menos ruidosos porque el peque siempre intentará tenerlo más cerca de sí que lo que uno piensa.
– Es preferible probar el juguete antes de comprarlo. Si en el entorno de la tienda el juguete es estridente, en casa lo será más, así que sería conveniente evitar comprarlo.
– En caso de que haya un juguete que el peque quiera mucho y es muy ruidoso, usar cinta adhesiva en los altavoces para amortiguar el sonido y así hacer de barrera.
– Es conveniente elegir aquellos artículos con limitador o control de volumen, así de esta forma, podréis tener la certeza de que vuestro peque lo disfruta a un volumen aceptable.
– El tiempo de exposición es importante también: los juguetes que sobrepasen los 85 dB, no podrán usarse más de 8 horas; 88 dB 4 horas; 91 dB 2 horas; 94 dB 1 hora y 97 dB 30 minutos, para que no ocasionen déficit de audición.

Además de todo esto, es muy importante educar a los hijos, desde edades muy tempranas, en el cuidado de la salud auditiva. Conviene enseñarles que determinadas actividades ruidosas, así como conversaciones o charlas, pueden darse de otra forma mucho más tranquila y agradable. Poco a poco, el pequeño, irá concienciándose de la importancia de guardar un entorno calmado y equilibrado. ¡La paz auditiva es importante! Así como lo es hacer buen uso de todos los sentidos.

Estas navidades: ¡Felices Fiestas, pero sin excesos de ruido!

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