La Pérdida de Audición en Niños en Edad Escolar

La ‘vuelta al cole’ no sólo trae conflictos emocionales. Con el regreso a las clases y a la rutina escolar puede descubrirse en los niños algún síntoma de pérdida auditiva.

La pérdida de audición en niños en edad escolar suele pasar desapercibida porque se tiende a pensar que las dificultades en el aprendizaje se deben a falta de concentración o atención. No obstante un problema auditivo leve no diagnosticado puede afectar negativamente en el proceso de enseñanza y ser un obstáculo para seguir el curso con normalidad. Los niños pueden llegar a perder del 25 al 50% de las conversaciones en clase (dependiendo del grado de pérdida auditiva que sufran), repercutiendo en las tareas escolares si el niño emplea energía adicional para intentar oír al profesor, tomar apuntes y procesar todo lo que oye al mismo tiempo. Todo ello puede implicar problemas en el momento de aprender vocabulario, gramática, orden alfabético, expresiones del idioma, y otros aspectos de la comunicación verbal que, posteriormente, se verán directamente relacionados con dificultades en la adquisición de la lectoescritura.

Gran parte de los niños que sufren pérdida auditiva no quieren participar en clase porque no puede oír claramente lo que el profesor o los demás alumnos dicen. Además, acostumbran a no pedir ayuda por vergüenza e inseguridad.

Es importante que los padres tengan presente que estas dificultades auditivas pueden ser detectadas y diagnosticadas por medio de pruebas realizadas por un otorrinolaringólogo o un audioprotesista.

La mayoría los casos de pérdida de audición congénita en niños se presentan desde el nacimiento debido a factores genéticos o causas prenatales (infecciones durante el embarazo, como la rubéola, citomegalovirus, herpes o sífilis, entre otras). Asimismo los niños que nacen prematuramente tienen un mayor riesgo de convertirse en discapacitados auditivos. No obstante la pérdida auditiva puede ser también adquirida debido a infecciones durante la infancia, como la meningitis, sarampión o varicela. Ciertos medicamentos antibióticos como la estreptomicina y otros medicamentos derivados, también pueden causar problemas auditivos al niño. Y por último, las infecciones de oído como la otitis media, pueden causar una pérdida de audición temporal o desembocar en una discapacidad auditiva permanente si no se trata a tiempo.

Además, durante el verano se han dado diversas situaciones que han podido afectar la salud de los oídos de los niños como la exposición al agua, al calor, al aire o a la excesiva presión al viajar en coche o avión.

La prevención es primordial. Por este motivo te recomendamos visitar tu centro especializado infantil GAES IAI más cercano para revisar la audición de tu hijo con el objetivo de asegurar que no haya ninguna dificultad auditiva después de las vacaciones y que pueda seguir las clases correctamente.

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