Los Carnavales: Ruido y Salud Auditiva Infantil

¡Ya está aquí!

El Carnaval es una de las fiestas del año más repletas de diversión, magia y música, donde los colores y el sonido inundan cada rincón de nuestras ciudades y regiones. Es una época en la que los niños tienen la oportunidad de disfrazarse e interpretar el personaje que ellos quieran. La alegría y las risas, rondan por doquier… pero también el ruido.

 

Aunque esta festividad se viva con especial ilusión y ganas, es necesario considerar que ciertos comportamientos pueden suponer un riesgo en la salud auditiva de vuestro hijo/a. Cada año, por estas fechas, los casos de dolencias auditivas aumentan, siendo los grupos de mayor riesgo aquellos jóvenes y niños.

El gran culpable de ello: el ruido y los resfriados.

 

El oído humano es capaz de soportar fácilmente los 85 decibelios durante aproximadamente 8 horas seguidas sin sufrir daños auditivos, pero la exposición al ruido aumenta en Carnaval, pudiendo ascender a más de 120 decibelios, gracias, principalmente, a algunas bocinas e instrumentos de sonido intenso, música elevada, ruido de multitudes y similares.

Adicionalmente a ello, la exposición a cambios de temperatura bruscos y contínuos puede deteriorar el sistema inmunológico, debilitándolo y haciéndolo propenso a padecer gripes y resfriados que pueden poner en peligro la salud auditiva del niño. Es importante evitar infecciones y exceso de mucosidad que puedan derivar en una otitis media y así afectar la audición del pequeño.

 

Los niños pequeños suelen ser especialmente sensibles a los ruidos y a los cambios bruscos de temperatura, así que, como padres, es de vital importancia supervisar el entorno así como cuidar de que el niño se mantenga, en todo momento, protegido ante la inclemencia climatológica.

 

Para disfrutar de estas fiestas sin riesgos innecesarios, os recomendamos seguir ciertas pautas que podrán ayudar a que vuestros peques gocen de esta festividad sin ninguna dolencia auditiva:

 

  • Alejados del Ruido: mantener al niño alejado de la fuentes de ruido como bocinas, grupos musicales, comparsas, altavoces y similares.
  • Protección: en caso de no poder evitar el exceso de ruido, se recomienda el uso de protectores auditivos que ayuden a proteger la audición del pequeño.
  • Supervisión: vigilar, en todo momento, el comportamiento del niño. Es posible que presente molestias auditivas y ser apenas perceptible.
  • Cambios de temperatura: alejarse del constante cambio de temperatura y proteger bien al pequeño para evitar resfriados y gripes.
  • Nada dentro de los oídos: jamás usar bastoncillos para eliminar restos de agua o suciedad. Acudid a un especialista para ello en casos extremos.
  • Buena alimentación: reforzar el sistema inmunológico del pequeño es un plus para evitar que caiga enfermo.
  • Daño Acumulativo: “mientras más tiempo se está expuesto al ruido, más daño auditivo” La pérdida auditiva puede ser acumulativa. Si no podéis evitar el exceso de ruido, intentad alejaros cuanto antes de la estridencia sonora.
  • Evitar excesos: el exceso de ruido y agitación puede sobre estimular al pequeño, alterando su ritmo cardíaco, aumentando la tensión arterial y la adrenalina, además de la segregación de cortisol, la hormona del estrés, perjudicando el rendimiento y la concentración del niño, con lo que podría resultar en el aumento de accidentes.

 

La solución más eficaz es la prevención mediante el uso de protectores auditivos, como la aplicación de ciertos comportamientos que ayuden a evitar la exposición prolongada del peque en entornos con ruido excesivo.

 

Es fantástico disfrutar del Carnaval, pero nunca a costa de la salud de un sentido tan mágico como es el auditivo.

 

¡Disfrutad de las fiestas sin incidencias auditivas!

 

GAES Junior

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