Los niños de hoy

Los niños de hoy, con problemas auditivos el día de mañana

La OMS advierte que, según las previsiones, una de cada cuatro personas presentará problemas auditivos en 2050.

La pérdida auditiva puede ocurrir a cualquier edad. Sin embargo, en bebés recién nacidos o en niños pequeños, causa una preocupación adicional ya que puede provocar problemas en el desarrollo del niño o niña si no se reconoce y se trata de forma temprana, ya que una audición normal es necesaria para comprender el lenguaje hablado⁠⁠ y para hablar de forma clara en el futuro.

Si su hijo experimenta una deficiencia auditiva durante la infancia y la niñez temprana, se necesita atención inmediata. Incluso una deficiencia auditiva temporal pero significativa durante este periodo puede pueden acarrear consecuencias graves en la capacidad de las personas para comunicarse, estudiar y ganarse la vida.

Tipos de audición o deficiencia

  • Pérdida auditiva conductiva
    Cuando un niño tiene una deficiencia auditiva conductiva, puede haber una anomalía en la estructura del canal auditivo externo o el oído medio. Puede ser provocada por una gran cantidad de cerumen (cera) alojada en el canal auditivo o porque haya líquido en el oído medio que interfiere con la transferencia del sonido.
  • Pérdida auditiva neurosensorial
    Este tipo de deficiencia auditiva es causada por una anomalía del oído interno o de los nervios que transportan mensajes sonoros desde el oído interno al cerebro. Puede aparecer nacer u ocurrir en cualquier momento después del nacimiento

También puede ser provocada si la madre tuvo rubeola, citomegalovirus (CMV), toxoplasmosis u otra enfermedad infecciosa que afecta el oído interno durante el embarazo, el feto podría haberse infectado y, como resultado, podría tener una pérdida auditiva. La deficiencia también puede deberse a una malformación del oído interno.

Causas principales de la pérdida de audición

Durante la niñez, casi el 60% de los casos de pérdida de audición se deben a causas que pueden prevenirse con medidas como la vacunación para prevenir la rubéola y la meningitis, la mejora de la atención materna y neonatal y el cribado y el tratamiento temprano (es decir, las enfermedades inflamatorias del oído medio).

En la edad de la adolescencia o adulta, las causas son los ruidos (conciertos de música rock, exposición repetida a música a volumen muy alto, el ruido de herramientas eléctricas, como motosierras o taladros eléctricos o electrodomésticos (como licuadoras y aspiradoras) y vehículos (como motos de nieve y motocicletas). Se pueden evitar con una escucha sin riesgos y la vigilancia de la posible ototoxicidad de los medicamentos, junto con una buena higiene otológica.

Para tratar la hipoacusia la mejor solución es la detección. Gracias a la tecnología, disponemos de herramientas precisas para poder detectar las enfermedades del oído y la pérdida auditiva a cualquier edad, en entornos clínicos o comunitarios y con capacitación y recursos limitados.

Atención necesaria

Una vez realizado el diagnóstico realizado por el otorrino, es muy importante actuar de forma rápida para conseguir buenos resultados, ya que la mayoría de las enfermedades auditivas se pueden curar con un tratamiento adecuado.

Si la pérdida es irreversible, la rehabilitación permite que las personas afectadas no sufran consecuencias adversas con el servicio de apoyo y una terapia de rehabilitación adecuados, son eficaces y rentables y pueden ser ventajosas tanto para los niños como para los adultos.

gaesjunior

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