Actividades para niños con pérdida auditiva: ideas para disfrutar en familia
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Publicación 24-08-2026
Las mejores actividades para niños con pérdida auditiva son las que ya hacéis en familia: cocinar, jugar, contar cuentos. La diferencia está en cómo las vivís juntos, porque cada momento compartido es una oportunidad para reforzar el lenguaje oral, la atención y el vínculo con vuestro hijo/a. Te proponemos diez ideas pensadas para el verano (aunque funcionan todo el año) que podéis adaptar a la edad y el momento de vuestro Junior.
Antes de empezar, dos recomendaciones clave: mantened un calendario de revisiones auditivas periódicas, esencial para asegurar que vuestro hijo/a accede a todo el espectro del habla y desarrolla su lenguaje al ritmo adecuado; y fomentar un ambiente auditivo con el menor ruido de fondo posible, lo que facilita enormemente su capacidad de escucha, comprensión y aprendizaje del lenguaje oral.
Por qué estas actividades ayudan al desarrollo auditivo y del lenguaje
Jugar, cocinar o contar historias juntos no sustituye el seguimiento profesional con vuestro audioprotesista o logopeda, pero sí ofrece un valor inigualable: la oportunidad de aplicar el lenguaje en contextos naturales. Según los protocolos de “Atención Temprana centrada en la familia” recomendados por la CODEPEH (Comisión para la Detección Precoz de la Hipoacusia), la interacción cotidiana es el motor principal para la generalización de las habilidades comunicativas y la adquisición del lenguaje oral, permitiendo que el niño asocie palabras con experiencias reales y positivas.
Organizar una rutina y construir un horario
Entre toda la familia podéis elaborar un horario con las tareas que haréis, y de esta manera estaréis organizados y podréis explicar lo que haréis enriqueciendo las mismas actividades con los diferentes tiempos verbales, formas pronominales, pronombres, etc.
Por qué ayuda: convertir el horario en conversación es una forma sencilla de practicar estructuras gramaticales variadas sin que parezca un ejercicio.
Recetas de cocina
Durante la semana, os podéis organizar y hacer una de vuestras comidas preferidas cada uno de la familia, y los demás ayudarlo. El chef se encargará de buscar la receta, así que le ofreceremos una oportunidad de independencia, así como de seguir instrucciones, organizar el pensamiento, planificar y expresar a través del lenguaje oral.
Si no tenéis ideas, aquí os dejamos algunas de PequeRecetas para niños/as
Por qué ayuda: seguir instrucciones paso a paso es un ejercicio natural de comprensión auditiva y secuenciación del lenguaje.
Teatro de sombras
Esta actividad es un 2 en 1, ya que se puede dividir en dos tareas diferentes. Primero, decidir qué teatro (cuento) os gustaría interpretar. Y una vez decidido, hacéis las siluetas de los personajes con cartulina, pegadas a un palo de helado o similar. En otro momento, podéis asignar los personajes a cada uno. Y por último, ponéis la habitación a oscuras y con una linterna iluminéis a los personajes. ¡Que se abra el telón!
Algunos de los cuentos que podéis interpretar son La Caperucita Roja, Los tres cerditos, Ricitos de Oro, entre otros.
Por qué ayuda: dar voz a un personaje anima a exagerar la entonación y la pronunciación, algo muy útil para practicar el habla de forma lúdica.
Buscar el tesoro perdido
Un miembro de la familia puede esconder el premio (un dibujo, una chuche o algo que os guste) y con las instrucciones que la persona le vaya dando a los demás, tienen que encontrar el tesoro.
Es importante no simplificar el lenguaje a la hora de dar las instrucciones, para facilitar el desarrollo y dar un paso más.
Por qué ayuda: seguir instrucciones orales complejas entrena la escucha activa y la comprensión, sin necesidad de simplificar el vocabulario.
Historia compartida
Una vez estéis todos juntos, una persona empieza contando una historia… Pero cuando pasen 30 segundos, le toca seguir narrando al siguiente, y así sucesivamente hasta completarla por turnos o que la historia llegue a su fin.
Además, se pueden añadir imágenes, dibujos, etc. Así, será más visual y entretenido.
Por qué ayuda: turnarse para narrar exige escuchar con atención lo que ha dicho el anterior antes de continuar, reforzando comprensión y memoria auditiva.
Adivina la canción
Un juego divertidísimo para todos los de la familia. Se trata de tararear canciones e intentar adivinarlas. Por ejemplo, los adultos lo hacen y el pequeño/a lo adivina, o al revés.
Si aún son muy pequeños, puedes cantarles el principio para ayudarles a recordar e ir añadiendo canciones nuevas al repertorio. De esta forma, se fomenta la música y las canciones.
Por qué ayuda: la música y el ritmo apoyan la discriminación de sonidos y la memoria auditiva. Puedes leer más en nuestro artículo sobre los beneficios de la música en niños.
Construir un libro de experiencias
Los libros de experiencias son los libros que se crean en casa y en familia registrando recuerdos y acontecimientos cotidianos de la misma. Estos pueden adoptar muchas formas diferentes y utilizarse de innumerables maneras.
Te dejamos algunas ideas:
- Registrar las actividades cotidianas.
- Escribir una o dos oraciones.
- Elegir objetos que tienen significado para él/ella.
- Añadir sobres para poner y sacar objetos determinados.
Por qué ayuda: poner nombre y palabras a lo vivido cada día refuerza vocabulario y facilita que el niño/a relacione lenguaje con experiencias reales. Encontrarás más ideas de este tipo en nuestro artículo sobre recursos para el aprendizaje de los niños con pérdida auditiva.
Juegos clásicos
Podéis jugar entre todos a los juegos de mesa clásicos, como el parchís, la oca, juegos de cartas, el memory, etc. y así disfrutar juntos de un rato de diversión.
Por qué ayuda: seguir turnos y reglas compartidas es una forma natural de practicar comprensión de instrucciones y comunicación con iguales.
Trucos de magia
¿Quieres aprender a hacer magia con tus hijos/as? En el Mundo Mágico de GAES Junior os explicamos cómo. Sigue los pasos con atención, practica en casa y ¡sorprende a tus amigos y familiares haciendo tu primer truco de magia!
Por qué ayuda: memorizar y explicar un truco paso a paso combina secuenciación del lenguaje con la ilusión de compartir un secreto en familia.
Preguntas frecuentes sobre actividades para niños con pérdida auditiva
¿Cómo puedo ayudar a mi hijo/a con pérdida auditiva a mejorar el lenguaje en casa?
Las actividades cotidianas en familia —cocinar, jugar, contar historias— constituyen un entorno de aprendizaje natural clave para la generalización del lenguaje oral. Según los protocolos de “Atención Temprana centrada en la familia” recomendados por organismos como la CODEPEH (Comisión para la Detección Precoz de la Hipoacusia) , estas interacciones ofrecen una repetición significativa y contextualizada que potencia la adquisición lingüística. No obstante, estas actividades son un complemento vital y, en ningún caso, sustituyen el seguimiento clínico con vuestro audioprotesista o logopeda, cuyo papel es asegurar la eficacia de la estimulación auditiva y el desarrollo de habilidades comunicativas específicas.
¿A qué edad se debe revisar la audición de un niño/a?
La audición se evalúa universalmente al nacer mediante el cribado auditivo neonatal, que permite detectar la mayoría de las hipoacusias tempranas. Más allá de este primer test, los padres deben permanecer atentos a los hitos del desarrollo: si observáis que vuestro hijo/a no responde a estímulos sonoros, tarda en imitar sonidos o muestra dificultades en el lenguaje según su edad, es fundamental consultar con un pediatra o audioprotesista sin esperar a una revisión rutinaria. En GAES Junior os ayudamos a realizar esta valoración adaptada a la edad de vuestro hijo/a de forma gratuita.
¿Los niños/as con pérdida auditiva pueden hacer las mismas actividades que el resto?
Sí: con pequeños ajustes —no simplificar el lenguaje, apoyo visual, buena iluminación para la lectura labial— la mayoría de juegos y actividades familiares son perfectamente accesibles.
¿Es necesario mantener un ambiente auditivo tranquilo en casa?
Sí, es altamente recomendable. El ruido de fondo excesivo (procedente de televisores, electrodomésticos o conversaciones cruzadas) compite con la señal del habla, dificultando que el niño pueda distinguir los fonemas con claridad. Mantener un ambiente con el menor ruido posible optimiza la llamada "relación señal-ruido", lo que facilita que el niño acceda a los sonidos del lenguaje de forma nítida. Esto es especialmente crítico para los niños con pérdida auditiva, ya que permite que su cerebro procese la información lingüística con menor esfuerzo y mayor precisión, favoreciendo un aprendizaje más fluido y natural.