Prevención

Consejos para los Adolescentes

Prevención Consejos de prevención Para los Adolescentes

Consejos para los Adolescentes

Aunque hayan crecido, nuestros hijos siguen necesitando de nuestro cuidado, sólo que ahora debemos tener en cuenta su estilo de vida. La energía, la curiosidad y la inquietud suelen hacerse muy presentes en la adolescencia, es por ello que deberemos estar muy pendientes de los riesgos a los que su salud se ve sometida diariamente.

¿Qué padres no tienen algún hijo adolescente que escuche música a todo volumen o que salga a bailar y a divertirse en discotecas? Este tipo de actividades pueden perjudicar seriamente la salud auditiva de nuestros hijos adolescentes. Estas y otras actividades sumadas a la inconsciencia propia de la edad y a la independencia que muestran estos niños grandes, suelen ser la causa principal de más de un susto.

Aquí os mostramos una serie de recomendaciones a seguir con vuestros hijos adolescentes, para evitar que puedan verse afectados por alguna deficiencia auditiva:

  • Los adolescentes se caracterizan por querer vivir la vida al máximo y muchas veces esto implica colocarse unos auriculares en los oídos, alejarse de la realidad y ponerse a escuchar música a todo volumen. Es conocido que si uno prohíbe a su hijo adolescente hacer algo, es suficiente motivo para querer hacerlo más, así que en este caso y para evitar riñas, siempre es recomendable tomar la iniciativa: Cómprale unos auriculares con control de volumen o unos protectores auditivos para escuchar música y evita que se dañe su oído innecesariamente.
  • Si vuestros hijos adolescentes tienen pensado salir de fiesta, es importante que les expliquéis los riesgos de estar en un sitio con demasiado ruido. El ruido es uno de los principales factores de alguna afección auditiva dentro del segmento de adolescentes, es por ello que necesitamos concienciar a nuestros hijos de que no deben tomarse el ruido a la ligera. Si van a una discoteca o conciertos de música, recomendarles que estén lo más alejados posibles de los equipos de música, altavoces, micrófonos, etc. Explicarles que, si al salir de un sitio, oyen un pitido o sienten que tienen los oídos taponados, quiere decir que están poco a poco perdiendo capacidad auditiva y que no deberían volver a entrar allí ni estar expuestos a tanto ruido tanto tiempo.
  • A veces, a nuestros niños grandes, debemos recordarles que no deben introducirse nada en los oídos. Quizá se les ocurra que, por hacer una gracia, meterse un lápiz en los oídos puede resultar divertido, pero lo que están haciendo es dañar su oído.
  • En verano, nuestros adolescentes suelen excederse con muchas cosas. Por ejemplo, suelen disfrutar mucho de la playa, el mar, la piscina, las fiestas del pueblo, etc. Es por ello que deberemos estar más atentos en esta época, pues es cuando nuestro hijo está más expuesto a factores que perjudican su salud auditiva.
  • Si van a meterse en el agua han de tener claras dos cosas: la primera es que deberán usar tapones para los oídos para evitar que entre agua en el conducto auditivo. Y la segunda es que deberán secarse siempre después de salir del agua. Es nuestra labor explicarles los riesgos de las infecciones de oído y las repercusiones en su salud auditiva.
  • Muchos adolescentes padecen de Tinnitus (Zumbidos en los oídos) y se acostumbran a ello. Debemos estar alerta ante cualquier indicio de que nuestro hijo pueda padecer este trastorno, es por ello que recomendamos preguntarle de vez en cuando si oyen bien, o si en ocasiones sienten algún pitido.
  • A nuestros adolescentes les encanta poder disfrutar de un rato divertido entre las máquinas recreativas. Es divertido y engancha, pero es necesario avisarles de que esa actividad puede dañar su oído. Deberemos recomendarles que, si quieren seguir acudiendo a jugar con esas máquinas, deberán hacerlo protegiendo sus oídos con tapones o protectores auditivos.
  • Debemos evitar que nuestro hijo esté en su habitación con varios aparatos encendidos. Suelen pasarse el día haciendo mil cosas al mismo tiempo: escuchando música, viendo la televisión, en Internet e incluso con el móvil. Controlemos las actividades que hacen dentro de casa y cortemos el uso excesivo de equipos que puedan estar generando exceso de ruido en el hogar. Un hogar sin ruidos, es un hogar sano.
  • Si alguno de nuestros hijos suele tocar algún instrumento musical debemos obligarle a que utilice siempre tapones o protectores auditivos. De esta forma, evitaremos que el volumen estridente de sus prácticas dañe sus oídos.
  • Lo mismo ocurre si nuestro hijo o hija acude a un evento deportivo o al gimnasio. En este tipo de sitios el ruido y la música suele estar a un volumen muy alto. Lo mejor que podemos hacer por ellos es recomendarles que utilicen protectores auditivos si sabemos que van a exponerse a un ruido excesivo. Hay infinidad de opciones muy estéticas y modernas que seguro les gustarán; no podrán decirte “mamá, me veo horrible con esto” así que no hay excusa para que no las utilicen y se protejan.