Tipos y causas de hipoacusia en niños

La pérdida auditiva o hipoacusia, como refleja el informe del otorrinolaringólogo, es la capacidad limitada para escuchar, la cual presenta varias tipologías y posibles causas.

Hipoacusia o pérdida auditiva en niños y adolescentes

La pérdida auditiva o hipoacusia se debe a disfunciones en una o más partes del oído y, aunque es más frecuente en personas mayores, puede ocurrir a cualquier edad y también se presenta en niños y adolescentes.

En cualquier caso de pérdida de audición, la detección precoz es clave para evitar que se agrave y para facilitar la adaptación a soluciones auditivas como los audífonos o los implantes auditivos. La buena noticia es que en el 90% de los casos de hipoacusia, hay numerosas soluciones para mejorar la comunicación. 

Causas de la pérdida auditiva infantil

Causas congénitas

Causas congénitas

Pueden determinar la pérdida de audición en el momento del nacimiento o poco después. La pérdida de audición puede deberse a factores hereditarios y no hereditarios, o por complicaciones durante el embarazo y el parto.

Entre ellas se destacan las siguientes:

  • Bajo peso al nacer.
  • Nacimiento prematuro.
  • Rubéola materna, sífilis u otras infecciones durante el embarazo.
  • Falta de oxígeno en el momento del parto.
  • Uso inadecuado de ciertos medicamentos como amino glucósidos, medicamentos citotóxicos, antipalúdicos y diuréticos.
  • Ictericia grave durante el período neonatal, que puede lesionar el nervio auditivo del recién nacido.

Causas adquiridas

Causas adquiridas

Pueden provocar la pérdida de audición a cualquier edad, en especial en etapas más vulnerables, como la infancia.

  • Algunas enfermedades infecciosas como la meningitis, el sarampión y la parotiditis.
  • La infección crónica del oído.
  • La presencia de líquido en el oído (otitis media).
  • El uso de algunos medicamentos.
  • Los traumatismos acústicos, auditivos o craneoencefálicos.
  • La exposición al ruido excesivo o exposición a constantes niveles de sonido elevado.
  • El envejecimiento, en concreto la degeneración de las células sensoriales. (Células ciliadas)
  • La obstrucción del conducto auditivo producida por cerumen o cuerpos extraños.
  • Diabetes: aumenta en un 200% las probabilidades de desarrollar hipoacusia.

Tipos de perdida auditiva en niños y adolescentes

Pérdida auditiva conductiva

Pérdida auditiva conductiva o de transmisión

La pérdida auditiva conductiva es uno de los tipos más comunes de pérdida auditiva, afecta a la conducción del sonido desde el oído externo al oído interno de manera que las ondas sonoras no pueden ser conducidas a través del oído. Algunas veces es posible tratarla temporalmente con cirugía y/o medicamentos.

Algunas de las causas más comunes en niños incluyen:

  • Lesión en el mismo oído externo.
  • Bloqueo del oído por cerumen o por otros objetos pequeños, o incluso debido al frío o alergias.
  • Infecciones de oído, como la otitis media, pueden causar una pérdida de audición temporal o desembocar en una discapacidad auditiva permanente si no se trata.
  • Retención de líquido en el oído o oreja de nadador, tal y como se conoce cuando el agua queda estancada en el oñido medio causando una infección.
  • Perforación de la membrana del tímpano.
  • Malformaciones congénitas del oído externo o medio.
  • Sarampión y paperas que conducen a la otosclerosis, lo que significa que uno de los huesos del oído medio no funciona como debería

Pérdida auditiva neurosensorial

Pérdida auditiva neurosensorial o perceptiva

Es la pérdida de la audición que ocurre cuando hay una alteración en el funcionamiento del oído interno o el nervio auditivo. Los niños con pérdida auditiva neurosensorial puede ser tratada con tecnología que mejora la capacidad auditiva, como los audífonos.

Algunas de las causas más comunes en niños incluyen:

  • Factores hereditarios, cabe aclarar que la pérdida de audición hereditaria no significa necesariamente que uno o ambos padres sean también discapacitados auditivos. Los datos indican que cerca del 90% de los niños con pérdida de audición congénita nacen de padres oyentes que han trasmitido esta condición por ser portadores del gen recesivo.
  • Problemas durante el embarazo o el parto. Las enfermedades prenatales explican el 25% de todos los casos de pérdida de audición congénita.
  • Infecciones virales, como la meningitis, sarampión o varicela, pueden producir una pérdida de audición permanente
  • Traumatismo en la cabeza y especialmente en el oído.
  • Reacciones a medicamentos ototóxicos.
  • Exposición prolongada al ruido.

Pérdida auditiva mixta

Pérdida auditiva mixta

La pérdida auditiva mixta es una combinación de los otros dos tipos de pérdida auditiva, conductiva y neurosensorial, y el problema puede situarse tanto en el oído medio y en el oído interno, de manera que acostumbra a tener consecuencias más severas y un tratamiento más complejo.

Mientras que la parte conductiva de la pérdida auditiva puede ser tratable con fármacos o cirugía, la parte neurosensorial normalmente requiere de alguna tecnología de amplificación. 

Otros tipos de pérdida auditiva

Otros tipos de pérdida auditiva

Hipoacusia unilateral y bilateral

Hace referencia al alcance de la pérdida auditiva, al margen de las causas o el nivel, es decir, si afecta a uno de los dos oídos (unilateral) o si la hipoacusia se presenta en ambos (bilateral).

Sordera súbita o repentina

Si la pérdida auditiva se presenta de manera sobrevenida, de una manera inmediata o al menos en un espacio corto de tiempo, se habla de sordera o hipoacusia súbita  repentina, en contraposición a la hipoacusia progresiva que se manifiesta en un periodo de tiempo más largo.

 

Grados de pérdida auditiva

Pérdida auditiva leve

Pérdida auditiva leve

Se considera que existe una pérdida auditiva leve cuando no se registran los sonidos hasta que no alcanzan los 20 ó 40 decibelios. Los niños que tienen una pérdida auditiva leve suelen mostrar problemas para mantener la atención y un retraso leve en el lenguaje, ya que presentan difucltad para escuchar conversaciones suaves, especialmente en situaciones ruidosas, pero sin problemas en ambientes silenciosos.

El pequeño puede oír el habla, pero tiende a perder fragmentos, especialmente palabras cortas, terminaciones de palabras y sonidos poco claros. El ruido de fondo en las aulas y en otros ambientes añade dificultad.

Implicaciones de la deficiencia auditiva leve (20-40 dB)
  • El lenguaje del niño no se verá afectado y sólo aparecerán pequeñas alteraciones fonéticas.
  • Presentará dificultad para percibir la voz baja o sonidos lejanos de baja intensidad.
  • Puede ser un alumno disperso, con baja atención.
  • En muchos casos la deficiencia auditiva es transitoria, como consecuencia de un proceso infeccioso.

Pérdida auditiva moderada

Pérdida auditiva moderada

Es pérdida auditiva moderada cuando no se advierten hasta que registran los 40 ó 60 decibelios. Los que presentan una pérdida moderada tienen algunos problemas de aprendizaje, de atención y de lenguaje. Puede ayudar a su detección la necesidad de mayores niveles de volumen para escuchar la televisión u otros dispositivos electrónicos.

Hay que tener presente que el niño puede perder más del 50% de lo que se dice o más con el ruido de fondo, si no usara una ayuda auditiva, podría tener una comunicación y un vocabulario muy limitados, así como una pronunciación poco clara. Su forma de hablar puede ser “uniforme”, con poca inflexión.

Implicaciones de la deficiencia auditiva moderada (40-70 dB)
  • Puede existir un lenguaje empobrecido con problemas de articulación y de movilidad del paladar, lo que supondrá una nasalización excesiva y una intensidad de voz inestable.
  • Se pueden presentar alteraciones fonéticas y prosódicas de importancia así como alteraciones estructurales en la sintaxis.
  • Presentará problemas para percibir una conversación normal.
  • Puede presentar aislamiento social y dificultades comunicativas, alterando en ocasiones su integración en el grupo de clase.
  • Pueden aparecer problemas en el seguimiento del curriculum, (en las diversas asignaturas) debido a su dificultad para comprender adecuadamente las explicaciones y a su pobreza de vocabulario.
  • Se puede producir algún retraso en el aprendizaje y dominio de la lecto-escritura.

 

Pérdida auditiva severa

Pérdida auditiva severa

Estamos ante casos de pérdida auditiva severa cuando no se detectan los sonidos hasta que alcanzan entre 60 y 85 decibelios. Si hay pérdida severa hay problemas serios de lenguaje pues no discriminan las palabras, de hecho, para ellos el sonido son apenas vibraciones sin mucho sentido. Frecuentemente la comprensión es solo posible a través de gritos o de amplificación.

Implicaciones de la deficiencia auditiva severa (70-85 Db)
  • El ritmo articulatorio y los elementos prosódicos del lenguaje están alterados.
  • Percibirá únicamente sonidos intensos, con dificultad en las frecuencias altas.
  • Presentará graves problemas en la comprensión y expresión del lenguaje oral.
  • Se presentarán problemas para estructurar adecuadamente el lenguaje tanto oral como escrito.
  • Será necesaria una adecuada adaptación protésica.
  • Los problemas de aislamiento e interacción social se incrementan.
  • En la mayoría de los casos será necesario utilizar la lectura labial para compensar su dificultad comprensiva.

Pérdida auditiva profunda

Pérdida auditiva profunda

Y es pérdida auditiva profunda cuando no se perciben los sonidos que llegan a 85 decibelios en adelante. Ante una pérdida profunda no se puede desarrollar el lenguaje sin ayuda auditiva específica ya que los sonidos, y especialmente el habla, no serán audibles.

Si no se actúa de forma precoz, el niño tendrá que recurrir a programas alternativos o aumentativos de la comunicación con el lenguaje de signos.

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Detección y solución de la pérdida auditiva en niños

Si detectas signos de pérdida auditiva en tu hijo/a debes acudir a un otorrinolaringólo para que realice un diagnóstico, y si se diagnostica hipoacusia en su hijo/a es imprescindible acudir a un audioprotesista infantil, que determine el grado de pérdida de audició del niño y pueda explicaros en detalle los resultados de las pruebas y asesoraros sobre las prótesis adecuadas que permitirán a su pequeño percibir sonidos y normalizar su vida.

En GAES Junior nuestros profesionales especializados en audiología infantil no solo están al día en tecnología auditiva, sino también cuentan con una formación en psicología para atenderos con la empatía y la proximidad que necesitáis.

Isa Audioprotesista GAES Junior

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Rubén Audioprotesista GAES Junior

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Carlota Audioprotesista GAES Junior

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