Las Responsabilidades del Niño en el Hogar Benefician su Desarrollo

El trabajo sumado a los quehaceres diarios hace cada vez más difícil llevar al día las numerosas responsabilidades del hogar. La clave para que dé tiempo a todo es repartir las tareas domésticas entre todos los integrantes de la familia, incluido los niños. También, es una forma de pasar el rato en familia y concienciar a los más jóvenes sobre las numerosas cargas en el hogar.

Existen responsabilidades y deberes diarios en la que nuestros hijos también pueden participar, indistintamente de su edad, siempre y cuando no sean bebés, por supuesto.

 

Tareas del hogar que podrían llevar los peques según su edad.

 

Entre 2 y 3 años

 

Con estas edades, los niños son demasiado pequeños para realizar tareas domésticas complicadas, pero ya pueden empezar a colaborar en algunas actividades sencillas. De esta forma se irán acostumbrando desde pequeños a ayudar en casa.

Ejemplos de posibles tareas:

  • Llevar su ropa sucia a la cesta.
  • Recoger los juguetes.
  • Tirar la basura a la papelera correspondiente.
  • Regar algunas plantas
  • Comer solo y llevar los platos si son de plástico.
  • Ayudar a limpiar los líquidos o comida que caiga al suelo.

 

Entre 4 y 6 años

 

A esta edad los niños ya tienen más altura y fuerza, y ya son más conscientes de todo lo que les rodea, logrando ser, además, más autónomos.

Ejemplos de posibles tareas:

  • Elegir su propia ropa y vestirse solos.
  • Dar de comer y beber a las mascotas.
  • Poner y recoger la mesa, siempre con supervisión.
  • Ayudar a fregar los platos, siempre con supervisión.
  • Peinarse y asearse solo, dejando claro qué puede y qué no usar.
  • Quitar el polvo de su habitación.
  • Guardar sus juguetes.

 

Entre 7 y 10 años

 

Los niños de entre 7 y 10 años ya pueden llevar a cabo tareas aún más complejas, aunque aún necesitarán supervisión adulta en determinadas actividades que requieran más detalle o carga.

Ejemplos de posibles tareas:

  • Hacer la cama solo.
  • Barrer y fregar el suelo.
  • Doblar la ropa y guardarla en el armario.
  • Cocinar platos sencillos con supervisión: Sandwiches, ensaladas, pasta, salchichas…
  • Preparar su mochila para el colegio y la ropa del cole.
  • Levantarse solo por la mañana y arreglarse.

 

Entre 10 y 12 años

 

En esta etapa, los niños ya son totalmente conscientes de todo lo que les rodea y son mucho más responsables e independientes, comienzan a tener sus preferencias más definidas.

Es el momento de que empiecen a ayudar en algunas tareas con más responsabilidad y autonomía, como cocinar, bañarse solos o poner una lavadora y encargarse de la mascota.

Ejemplos de posibles tareas:

  • Preparar algunos platos sin supervisión.
  • Pasear al perro.
  • Cuidar de un hermano más pequeño, estando los padres también bajo el mismo techo.
  • Poner una lavadora y colgarla.
  • Poner el lavavajillas.
  • Limpiar el jardín o el patio.
  • Limpiar su habitación: polvo, cama, cristales, suelo…

 

 

Más de 12 años

 

Desde los 12 años, en adelante, los niños ya serán capaces de desarrollar todo tipo de tareas. Deberán ser, en su mayoría, autónomos e independientes.

A todo lo mencionado anteriormente, se le pueden añadir también estas responsabilidades:

  • Sacar la basura.
  • Costura sencilla, como coser botones.
  • Hacer una compra puntual: pan, leche…
  • Limpiar mayores superficies como el salón, la terraza.
  • Ayudar a un hermano pequeño con los deberes.

 

Es importante añadir, no sustituir

 

Existen tareas adecuadas para cada tipo de edad, y cada año se deberán ir sumando nuevas, no sustituirlas.

Hay que enseñar a los niños que cada vez tendrán que ir realizando más tareas, que tendrán más responsabilidades, y que tendrán que ir ayudando en más aspectos de la casa.

Eso sí, siempre dejándoles tiempo para jugar y sin forzarles a realizar tareas poco adecuadas.

También es buena idea alternar las tareas para que no se aburran realizando siempre lo mismo.

 

Beneficios de las responsabilidades del hogar para niños

 

  • Fomenta la colaboración y la responsabilidad ya que aprenderán a que es labor de todos los integrantes de la familia, el encargarse de las cargas de mantener un hogar. De esta forma, crecerán con un gran sentido de la responsabilidad y sabrán enfrentarse a los distintos escenarios que les deparará la vida adulta.
  • Desarrolla la motricidad dado que van practicando la coordinación, el equilibrio y sus habilidades ojo-mano. Si desde pequeños aprenden a vestirse, hacer la cama… ello estimulará la coordinación de sus extremidades y otras facultades como la sujeción de objetos.
  • Ayuda a crear hábitos sanos que les mantendrá concentrados en cumplir con los objetivos diarios, generando un comportamiento de disciplina idóneo para enfrentarse a la vida.
  • Aumenta su educación y organización pues cuanto más ayuden los niños en las tareas, más educados serán, ya que entenderán lo que significa ser responsable y empatizar con los demás. Adicionalmente a esto, tendrán menos problemas de disciplina cuando crezcan y serán más respetuosos con los demás.
  • Se sentirá orgulloso y seguro de sí mismo pues, al sentirse útil y valorado, el niño desarrollará, además, su autoestima. Cuando el niño vea que ha sido capaz de realizar una tarea por su cuenta, sin ayuda de sus padres, se sentirá muy orgullo de sí mismo y se sentirá motivado para continuar por ese camino.

 

 

¿Cómo lograr que nuestros hijos ayuden en las tareas del hogar?

 

  • Enseñándoles y guiándoles: Es importante explicarle cómo llevar a cabo la tarea y guiarle las primeras veces, para que no se sienta frustrado si no sabe hacerlo. Si se enfada o frustra, sería necesario volvérselo a explicar con paciencia, pero nunca castigándoles ni gritándoles.
  • Crear rutinas dinámicas: mejor no ordenarles a nuestros hijos realizar las mismas tareas domésticas todos los días, ya que al final se aburrirán y acabarán tomándoselo como una obligación más (y ya bastante tienen con el cole). Es preferible crear rutinas dinámicas, alternando las tareas para cada día, o generando un ambiente lúdico que les permita tomárselo como una actividad divertida más.
  • Dejar espacio para el descanso y los juegos: Es importante enseñarles a distribuir bien su tiempo. Es decir, que haya momentos para ayudar en las tareas de casa, pero también para jugar, descansar…
  • Y es que nuestros niños necesitan jugar, imaginar y divertirse para su correcto crecimiento y desarrollo, así que no les forcemos a realizar más tareas de las necesarias al día.

 

Aplicando estas simples sugerencias, la convivencia en nuestros hogares se llevará de la mejor forma posible, aprovechando el tiempo, además, para enseñarle a nuestros niños a ser responsables en casa.

 

¡Porque es labor de todos cuidar del hogar!

 

Fuentes y enlaces de interés:

Cronoshare.com

 

 


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